Evangelio del Día
Mes Año
Fecha seleccionada: 31/08/2026
Liturgia del 31/08/2026
Lunes de la 22a semana del Tiempo Ordinario
Primera Lectura
Carta I de San Pablo a los Corintios 2,1-5.
Al contrario, no quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado.
Por eso, me presenté ante ustedes débil, temeroso y vacilante.
Mi palabra y mi predicación no tenían nada de la argumentación persuasiva de la sabiduría humana, sino que eran demostración del poder del Espíritu,
para que ustedes no basaran su fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 119(118),97.98.99.100.101.102.
todo el día la medito!
Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos,
porque siempre me acompañan.
Soy más prudente que todos mis maestros,
porque siempre medito tus prescripciones.
Soy más inteligente que los ancianos,
porque observo tus preceptos.
Yo aparto mis pies del mal camino,
para cumplir tu palabra.
No me separo de tus juicios,
porque eres tú el que me enseñas.
Evangelio
Evangelio según San Lucas 4,16-30.
Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos
y proclamar un año de gracia del Señor.
Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
Entonces comenzó a decirles: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".
Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: "¿No es este el hijo de José?".
Pero él les respondió: "Sin duda ustedes me citarán el refrán: 'Médico, cúrate a ti mismo'. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaún".
Después agregó: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra.
Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país.
Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón.
También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio".
Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron
y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.
Reflexión
“A Jesús de Nazaret, Dios lo ungió con la fuerza del Espíritu Santo!” (Hch 10,38)
Sabemos que esto es verdad por las palabras mismas del Salvador. En efecto, habiendo tomado el libro de Isaías, lo abrió y leyó: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido”; y dijo a continuación que entonces se cumplía aquella profecía que acababan de oír. Y además, Pedro, el príncipe de los apóstoles, enseñó que el crisma con que había sido ungido el Salvador es el Espíritu Santo y la fuerza de Dios, cuando en los Hechos de los apóstoles, hablando con el centurión, aquel hombre lleno de piedad y misericordia, dijo entre otras cosas: “La cosa comenzó en Galilea, cuando Juan predicaba el bautismo. Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo” (10,37).
Vemos, pues, cómo Pedro afirma de Jesús que fue ungido, según su condición humana, “con la fuerza del Espíritu Santo”. Por esto, Jesús, en su condición humana, fue con toda verdad Cristo o ungido, ya que por la unción del Espíritu Santo fue constituido rey y sacerdote eterno.
¿Qué son las lecturas del día en la Iglesia Católica?
Cada día la Iglesia Católica propone a los fieles de todo el mundo las mismas lecturas bíblicas. No es una elección aleatoria: es el resultado de un ciclo litúrgico cuidadosamente organizado llamado Leccionario, que distribuye los textos del Antiguo y Nuevo Testamento a lo largo de tres años, de modo que quien sigue las lecturas diarias recorre la mayor parte de la Biblia en ese período.
La estructura habitual de las lecturas diarias incluye una primera lectura, tomada generalmente del Antiguo Testamento o de las cartas apostólicas, un salmo responsorial que responde y prolonga la primera lectura, una segunda lectura presente en las misas dominicales y solemnidades, tomada de las cartas del Nuevo Testamento, y el Evangelio, que es siempre el centro y la cumbre de la Liturgia de la Palabra.
En los domingos y solemnidades se añade la segunda lectura. En los días feriales la estructura es más breve pero igualmente completa.
Cómo usar esta página cada día
Esta página se actualiza automáticamente con las lecturas del día según el calendario litúrgico católico. Podés consultarla cada mañana para acompañar tu oración personal, preparar una reflexión, o simplemente estar en sintonía con lo que la Iglesia celebra en todo el mundo ese día.
Usando el calendario interactivo podés también consultar las lecturas de días anteriores o de los próximos días, lo que resulta especialmente útil para quienes preparan homilías, catequesis o grupos de reflexión bíblica.
La reflexión que acompaña al Evangelio es un comentario espiritual que ayuda a interiorizar el texto y encontrar su resonancia en la vida cotidiana. No reemplaza la lectura personal y orante de la Palabra, sino que la acompaña y enriquece.
La importancia del Evangelio en la vida cristiana
El Evangelio no es un texto entre otros. Es la Palabra de Dios en su expresión más directa: el testimonio de la vida, las palabras y los gestos de Jesucristo. La Iglesia lo proclama de pie, en el centro de la asamblea, como signo de que esa Palabra merece una atención especial y un respeto particular.
Leer el Evangelio del día es una práctica espiritual antigua y profundamente formativa. Los santos, los grandes maestros espirituales, los fundadores de órdenes religiosas, todos coinciden en señalar la lectura diaria de la Palabra como uno de los pilares de la vida cristiana. San Francisco de Sales recomendaba a los laicos comenzar cada día con la lectura del Evangelio antes de cualquier otra actividad.
No se trata de acumular conocimiento bíblico sino de dejar que la Palabra de Dios ilumine la jornada, plantee preguntas, consolide la fe y sostenga la esperanza en los momentos difíciles.
Seguir las lecturas diarias es también una forma de vivir en comunión con la Iglesia universal. En ese momento, millones de católicos en todo el mundo leen el mismo texto, celebran la misma Eucaristía y escuchan la misma Palabra. Esa unidad es uno de los signos más visibles de la catolicidad de la Iglesia.
Preguntas frecuentes sobre el Evangelio de día
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¿Dónde puedo leer el Evangelio del día en español?
En esta página encontrás el Evangelio del día en español, junto con la primera lectura, el salmo responsorial y una reflexión espiritual. Las lecturas se actualizan automáticamente cada día según el calendario litúrgico católico oficial y podés consultarlas desde cualquier dispositivo.
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¿Las lecturas son iguales en todo el mundo?
Sí. La Iglesia Católica utiliza el mismo Leccionario en todo el mundo, de modo que los fieles de México, Argentina, España, Colombia y cualquier otro país de rito romano escuchan las mismas lecturas en la misma fecha. Esa unidad en la Palabra es una de las expresiones más concretas de la comunión eclesial universal.
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¿Qué es el salmo responsorial?
El salmo responsorial es un salmo bíblico seleccionado para responder y prolongar el mensaje de la primera lectura. Se llama responsorial porque en la celebración litúrgica el pueblo responde con una antífona después de cada estrofa. Leerlo en la oración personal ayuda a integrar el mensaje de la primera lectura y prepararse para escuchar el Evangelio.
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¿Puedo consultar lecturas de otros días?
Sí. Usando el calendario interactivo de esta página podés acceder a las lecturas de los últimos 30 días y de los próximos 30 días. Esto es especialmente útil para quienes preparan homilías, catequesis, grupos bíblicos o simplemente quieren retomar una lectura que no pudieron consultar en su día.
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¿Qué es la reflexión que acompaña al Evangelio?
Es un comentario espiritual elaborado a partir del texto evangélico del día, que ayuda a encontrar su significado para la vida concreta. No es una explicación académica sino una invitación a la oración y a la aplicación personal de la Palabra. La fuente y el autor del comentario se indican siempre al pie de la reflexión.