
| Dato | Detalle |
|---|---|
| 📅Fecha | 5 de abril de 2026 |
| 🌟Rango litúrgico | Solemnidad (La mayor del año) |
| ⚪Color litúrgico | Blanco y Dorado |
| 🕊️Tiempo que inicia | Tiempo Pascual (Cincuentena pascual) |
| ✝️Conocido como | Domingo de Resurrección |
El Domingo de Pascua es la fiesta más feliz del calendario cristiano y la verdad más grande de la fe católica: Jesucristo resucitó de entre los muertos.
No es solo una tradición religiosa. Es el acontecimiento que cambió la historia del mundo para siempre.
¿Qué se celebra el Domingo de Pascua?
Se celebra el misterio central de la fe cristiana: el paso de Jesús de la muerte a la vida.
El primer día de la semana, cuando las mujeres llegaron al sepulcro con aromas para ungir el cuerpo de Jesús, encontraron la tumba vacía. Un ángel les anunció la noticia que nadie esperaba: “No está aquí, ha resucitado” (Lc 24,6).

Jesús no simplemente “volvió a vivir” como Lázaro. Resucitó con un cuerpo glorificado, capaz de aparecer y desaparecer, de atravesar paredes, y sin estar sujeto ya a la muerte ni al sufrimiento.
Por eso la Pascua no es un recuerdo triste. Es una victoria definitiva.
El mensaje de la Iglesia: la luz del Resucitado
La Iglesia llama a esta jornada “la Reina de todas las fiestas” porque de ella nace todo lo demás.
Sin la Resurrección, no habría fe, no habría Iglesia, no habría esperanza. San Pablo lo decía sin rodeos: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe” (1 Cor 15,17).
La Pascua es la semilla de la victoria prometida. Una fuerza de vida que penetra el mundo y que asegura que, aun en los momentos más oscuros, siempre brota algo nuevo.
Los fieles son convocados a llevar esa alegría a todas partes. No como un sentimiento pasajero, sino como una certeza que sostiene la vida entera.
Si quieres profundizar en el camino que lleva a este día, puedes leer sobre el Sábado Santo, el Viernes Santo y el Jueves Santo, los tres días más sagrados del año cristiano.
El Mensaje de la Santa Sede: La luz del Resucitado
Para comprender la profundidad de este día, la Santa Sede nos regala palabras de gran esperanza. En su homilía del Domingo de Pascua, el 5 de abril de 2026, el Papa León XIV nos enseña que en esta fiesta “toda la creación resplandece con una luz nueva” y nos recuerda con firmeza que “¡la muerte ha sido vencida para siempre!”.
El Santo Padre nos invita a no dejarnos abrumar por el cansancio, la soledad o las tristezas cotidianas que a veces nos hacen sentir en un túnel sin salida. Para reforzar esta idea, el Papa León XIV cita la exhortación Evangelii gaudium del Papa Francisco, recordando que la resurrección no es un evento del pasado, sino que entraña una fuerza de vida imparable que ha penetrado el mundo. Incluso cuando parece que la oscuridad nos rodea, el poder de Cristo resucitado asegura que en medio de las dificultades siempre comienza a brotar algo nuevo.
La Pascua es una nueva creación, y como creyentes, somos llamados a salir con la misma actitud de María Magdalena y los apóstoles: corriendo a anunciar a todos que el sepulcro está vacío y llevando la inmensa alegría de la resurrección por todas las calles del mund
¿Qué se hace el Domingo de Pascua en la Iglesia Católica?
La Misa del Domingo de Pascua
Con el Domingo de Pascua comienza el Tiempo Pascual, un período de cincuenta días de júbilo que culmina en Pentecostés.
La Misa de este día es especialmente solemne. En ella:
- Se enciende el Cirio Pascual, símbolo de Cristo como luz de las gentes.
- Se proclama el Aleluya, que no se canta durante toda la Cuaresma.
- Los fieles renuevan las promesas bautismales, recordando su propia muerte y resurrección con Cristo en el bautismo.
- El sacerdote bendice a los fieles con agua lustral, el agua bendecida en la Vigilia Pascual.
Es una celebración que involucra todos los sentidos: la luz, el canto, el agua, la Palabra y la Eucaristía.

¿Por qué el Domingo de Pascua es una Solemnidad?
En el calendario litúrgico, una Solemnidad es la categoría más alta. Es la celebración de mayor rango por encima de las fiestas y memorias.
El Domingo de Pascua no es solo una Solemnidad más: es la Solemnidad de las Solemnidades. Por eso se celebra con la liturgia más rica, con toda la plenitud del rito católico.
Si te interesa conocer otras grandes fiestas del año litúrgico, también puedes leer sobre la Epifanía del Señor, la Natividad del Señor y la Presentación del Señor.
¿Qué se puede hacer el Domingo de Pascua en casa?
La Pascua no termina al salir de Misa. Es una fiesta para vivirla también en familia.
Algunas formas hermosas de celebrarla en el hogar:
- Reunir a la familia en torno a la mesa, como símbolo de la comunión que trae la Resurrección.
- Preparar una mesa festiva con colores blancos y dorados, que son los colores litúrgicos del día.
- Dibujar o colocar una imagen de Cristo Resucitado en un lugar visible del hogar.
- Orar juntos el Regina Caeli, la oración mariana que reemplaza al Ángelus durante el Tiempo Pascual.
- Organizar la búsqueda de huevos con los niños, explicándoles el significado cristiano de esta tradición.
Y sobre todo, descansar y alegrarse. Los sacrificios de la Cuaresma llegaron a su fin. Hoy no se ayuna. Hoy se celebra.

¿Qué tiene que ver la Pascua con un conejo y huevos?
Es una de las preguntas más frecuentes, especialmente entre los niños.
El origen de los huevos de Pascua
El origen se remonta a los primeros siglos del cristianismo. Durante la Cuaresma, los fieles hacían el sacrificio de no comer huevos. Al llegar el Domingo de Pascua, se regalaban huevos pintados de colores vivos como símbolo de la fiesta y de la nueva vida que trae la Resurrección.
La Iglesia ve esta tradición de forma positiva, siempre que ayude a los niños y familias a recordar la alegría del día.
El conejo de Pascua y su historia
Sus orígenes vienen de antiguas fiestas pre-cristianas anglosajonas asociadas a la fertilidad y la primavera. Con el tiempo, el catolicismo popular integró una leyenda alemana que cuenta que un conejo quedó atrapado en la cueva donde sepultaron a Jesús.
Al ver que Cristo resucitaba, y no pudiendo hablar para anunciarlo, el conejo decidió repartir huevos pintados entre la gente para avisarles sin palabras que Jesús estaba vivo.
Una historia sencilla, pero que puede ser una puerta de entrada hermosa para hablar con los más pequeños del milagro de la Resurrección.
¿Por qué decimos “Felices Pascuas”?
Porque a partir de la Resurrección, no tiene sentido vivir con tristeza.
Desear “Felices Pascuas” es compartir la victoria del amor sobre el egoísmo, de la vida sobre la muerte, de la esperanza sobre el miedo.
Es un saludo que resume toda la fe cristiana en dos palabras.
La Semana Santa que lleva a este día
El Domingo de Pascua es la culminación de un camino que comienza el Domingo de Ramos.
A lo largo del Lunes Santo, Martes Santo y Miércoles Santo, la Iglesia medita el acercamiento de la Pasión. El Jueves Santo conmemora la institución de la Eucaristía, el Viernes Santo la muerte en la Cruz, y el Sábado Santo el silencio del sepulcro.
Todo ese camino desemboca aquí: en la mañana más luminosa de la historia.

Preguntas Frecuentes de Domingo de Pascua
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Es el día en que Jesús resucitó de entre los muertos al tercer día de su crucifixión. Las mujeres encontraron el sepulcro vacío y un ángel anunció la victoria. Cristo se apareció después a María Magdalena, a los discípulos de Emaús y a los apóstoles reunidos, confirmando su triunfo sobre la muerte.
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La palabra “Pascua” proviene del hebreo Pesaj, que significa “paso”. En el cristianismo, celebra el paso de Jesús de la muerte a la vida eterna. Representa el tránsito de toda la humanidad de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios.
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Se utiliza el blanco o dorado. Estos colores simbolizan la pureza, la gloria y el júbilo de la Resurrección. Este tono festivo se mantiene durante los 50 días que dura el Tiempo Pascual, manifestando la luz que no tiene ocaso.
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El Domingo de Pascua es día de precepto. La Iglesia invita a santificarlo asistiendo a la Misa solemne y descansando de las tareas serviles. No es tiempo de ayuno ni penitencia, sino de celebración familiar y alegría comunitaria.
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Significa que su cuerpo ya no está sujeto a las leyes naturales de la muerte o el dolor. Es un cuerpo real y tangible (comió con sus discípulos), pero capaz de superar las barreras físicas. Es el modelo de nuestra propia resurrección futura al final de los tiempos.
La Pascua no es un recuerdo, es una certeza
El Domingo de Pascua no celebra algo que pasó hace dos mil años y ya terminó.
Celebra una verdad viva que sigue transformando vidas hoy.
Cristo resucitó. Y esa noticia lo cambia todo.
Cada vez que un cristiano enfrenta el dolor, la pérdida o el miedo, la Pascua le recuerda que la última palabra no la tiene la muerte. La tiene la vida.
Que este Domingo de Pascua renueve tu fe, llene tu hogar de alegría y te recuerde que, pase lo que pase, Él ya venció.
¡Aleluya!
📚 Fuentes y Referencias
- La Santa Sede – Mensajes y Homilías Papales sobre la Pascua de Resurrección
- Sagrada Biblia – Lucas 24, 1 Corintios 15, Mateo 28
- Conferencia Episcopal Española – Pascua
- EWTN – Pascua de Resurrección